Por qué en Vespa: porque es un
vehículo idóneo para recorrer carreteras
secundarias, de pueblo en pueblo, con mucha
calma. Además, tiene la virtud de atraer a
la gente y encender conversaciones.
Por qué España: porque muy cerca de
casa, y apartados de las rutas turísticas,
nos esperan parajes tan asombrosos como
desconocidos.
El viaje Vespaña, por tanto,
pretendía asomarse a los rincones de España
y conocer a la gente que vive en esos
lugares. Paisaje y paisanaje. Sin prisas, en
solitario, improvisando en cada cruce,
prestando más atención a las charlas que a
los monumentos. Recorrí España con una vespa
viejita, la tienda de campaña y el hornillo
de gas durante dos meses de la primavera de
2006.
Si nos fijamos en el paisaje y la
geografía, España es un pequeño
continente: desiertos socarrados y
cordilleras nevadas, llanuras interminables
y valles sinuosos, bosques y playas, deltas
y humedales, volcanes y ríos. La historia
también ha dejado huellas apasionantes:
ruinas, obras y monumentos prehistóricos,
romanos, árabes, medievales, modernos. Un
gigantesco museo al aire libre: catedrales,
castillos, anfiteatros, puentes, ermitas,
palacios, minas, canales, caminos. Y en este
escenario modelado por el paisaje y la
historia se mueven las personas: las que dan
chispa al viaje, las que cuentan las
historias más interesantes, en especial las
que mantienen modos de vida al borde de la
extinción. Y sobre todo, aquéllas que viven
pegadas a la tierra o al mar: campesinos,
pastores, pescadores, mineros...
La proyección sigue el recorrido del viaje (10.300 kms.,
52 etapas):
-
Navarra de punta a cabo (del Bidasoa a
la Ribera, de la selva de Irati al
desierto de las Bardenas. La ruta de los
pastores).
-
La costa de Guipúzcoa y Vizcaya.
-
Los pliegues de la Cordillera Cantábrica
(valle de Mena, simas de Ojo Guareña,
las nieves del Ebro, valles cántabros y
asturianos, las rías, los Picos de
Europa, Las Médulas, Somiedo, Babia y
Bierzo).
-
Los contrastes de Galicia (el laberinto
silencioso de los Ancares y los rugidos
de la Costa da Morte, los bosques y el
mar, las ciudades y las aldeas).
-
Los tesoros ocultos de Castilla (Lago de
Sanabria, Zamora, Salamanca, Ciudad
Rodrigo, Peña Francia, Batuecas).
-
Madrid y alrededores: la ruta de la
piedra (El Escorial, Los Caídos,
Guadarrama-La Pedriza y Toledo).
-
Los valles del norte de Extremadura (Las
Hurdes, Jerte, Ambroz y La Vera) y el
póquer monumental extremeño (Guadalupe,
Trujillo, Cáceres y Mérida).
-
Andalucía de poniente a levante (el
paisaje apocalíptico de las minas de
Riotinto, las costas vírgenes de Huelva
y Cádiz, miradas sobre el estrecho de
Gibraltar, noche gitana en Sevilla,
pueblos blancos de Málaga, el embrujo de
Granada, el pico Veleta, travesía de las
Alpujarras, el Cabo de Gata).
-
Murcia y el océano de plástico.
-
Las sorpresas del interior de la
Comunidad Valenciana (los cañones de los
ríos Turia y Júcar, los pueblos colgados
en el Maestrazgo).
-
Las joyas de Cataluña (el delta del
Ebro, las montañas y los monasterios de
Tarragona, Montserrat, la Costa Brava,
los volcanes de La Garrotxa, los
Pirineos, el valle de Arán).
-
Paisajes desolados de Aragón (las aldeas
abandonadas del Sobrarbe, el desierto de
Los Monegros, la depresión del Ebro, las
ruinas del pueblo bombardeado de
Belchite).
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