(América del Norte, Australia, América del
Sur)
América del Norte
(Valle de la Muerte, -86 metros, Estados Unidos)
El Valle de la Muerte, la región más
profunda, más calurosa y más seca de
Norteamérica, es un escaparate de desiertos:
llanuras de sal, tierras volcánicas, dunas
de arena... En este valle, al que los indios
shoshone llamaron Tomesha –tierra que arde-,
registramos 41 grados a la sombra y 55 al
sol. Durante los 6.000 kilómetros que
recorrimos por el Oeste americano
(California, Nevada, Idaho, Utah y Arizona),
seguimos el rastro de los buscadores de oro,
los colonos y los emigrantes.
Australia (Lago
Eyre, -15 metros, Australia)
El lago Eyre, en mitad del desierto
australiano, casi siempre permanece seco y
forma una costra de sal del tamaño de
Navarra. Tras unos meses lluviosos, cuando
llegamos nosotros el lago conservaba agua en
el 30% de su superficie y se había
convertido en refugio para muchas especies
del desierto: varanos, canguros, emúes,
conejos, cacatúas, cuervos y hasta peces,
que pronto se asfixiarían en las aguas cada
vez más escasas y saladas. En una furgoneta
vieja recorrimos 12.000 kilómetros a través
de Australia, conocimos la costa verde, el
desierto rojo y hasta alguna cumbre nevada;
aprendimos historias de los aborígenes, en
los pueblos aislados del interior escuchamos
las vidas de los emigrantes, los pastores,
los mineros, los médicos que acuden en
avioneta, los niños que asisten a la escuela
por radio...
América del Sur (Laguna del
Carbón, -105 metros, Argentina)
Según casi todos los atlas, el punto más
bajo del continente se sitúa en las Salinas
Grandes (-40 metros) de la Península Valdés.
Visitamos esa depresión, pero sospechábamos
que en el sur de la Patagonia existía otra
más profunda: el Gran Bajo de San Julián.
Ese lugar está cartografiado y medido, pero
los mapas y los atlas no reflejan que se
trata de la depresión más profunda de toda
América: -105 metros. Curiosamente, el Gran
Bajo es propiedad de Margarita Egiluz, una
argentina de padre donostiarra y madre
alavesa que nos ayudó a recorrer la
depresión. El viaje por Sudamérica nos
llevó, además, desde las cataratas de Iguazú
(entre Argentina y Brasil) hasta Tierra del
Fuego y Ushuaia (la ciudad más austral del
mundo), de las Pampas y la llanura
patagónica a los glaciares andinos y el
Aconcagua. Aconcagua.
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